Hoy culminamos esta acción que no pudo ser callejera ni presencial por las condiciones que atravesamos, pero que logramos sostener durante más de un mes al encontrar nuevamente un modo de expresión colectiva a través de las redes.

Decenas de relatos, cientos de imágenes de trabajadoras y trabajadores de Télam y las adhesiones de quienes nos acompañaron, pusieron en presente el conflicto por la reincorporación de los 357 despidos y por la defensa de la agencia pública de noticias, al cumplirse dos años de aquel salvaje ataque.

Un pasado de resistencia, conquistas ante otros intentos de cierre y una clara confianza en la voz colectiva junto con la convicción de ir para adelante nos dieron una perspectiva y marcaron un camino, como destacaron las adhesiones que recibimos y que resaltan la potencia de esa pelea en aquel particular momento que vivía el país.

«La memoria será siempre la condición de posibilidad de un nuevo horizonte”, dijo la cantante Liliana Herrero al recordar el combate que dimos, y seguramente la experiencia que construimos en esos días difíciles alumbre la perspectiva para afrontar nuevas coyunturas y embates, como el que hoy nos interroga en relación con nuestras condiciones de vida y el valor de los y las trabajadoras en la reconstrucción de la agencia nacional de bandera que otros quisieron eliminar y nosotres impedimos.

Cuando hacemos memoria tomamos algunos acontecimientos y recortamos otros, seleccionamos y pensamos desde el presente. El análisis de la experiencia colectiva recoge subjetividades propias y compartidas, así son las políticas de la memoria que buscan imponerse al olvido y a la tergiversación de los que dominan, convirtiéndose en espacio de reflexión y disputa.

Somos Télam