Pasaron dos años del  día de los despidos en Telam. Yo ya tenía 25 en la agencia y estaba pensando en jubilarme. 

Cuando debimos decidir si salíamos a defendernos de semejante golpe pensé en los y las compañeras que perdían su trabajo y también en la agencia y en la historia de lucha que nos pertenecía como colectivo de trabajadores, algo que por momentos algunos creíamos haber olvidado.

Pero la fuerza de los hechos que eran parte de esa historia como agencia traspasó el miedo esta vez y se transformó en memoria para recordarnos todo lo que habíamos sido capaces de hacer.  

Fue así que el recuerdo de aquellas jornadas de 1996, 2000 y 2006 -en medio de las tensiones propias de los días que siguieron a los telegramas-  “unieron las puntas de un mismo lazo” y nos sentimos más fuertes. 

Los que habíamos vivido aquellos conflictos sabíamos que nos esperaban momentos tremendos pero otra vez teníamos tanta verdad y tanta justicia! 

Y lo hicimos: pudimos retener los puestos de trabajo y defender la agencia del desastre. 

Ahora nos toca no olvidar.  Porque vendrán otras necesidades, y otras verdades que defender. 

Y porque nada se termina con una victoria, yo diría más bien que comienza. 

Así que para lo que falta me llevo algo nuevo de esta última experiencia colectiva: hay otra lucha que es la que se da “de igual a igual contra uno mismo” y juega en la íntima decisión de estar o no estar en cada lugar que la historia nos pone.

Cecilia Aldini